Vinos de Toro
Situada en el extremo occidental de Castilla y León y vertebrada por el curso del río Duero, la Denominación de Origen Toro se extiende principalmente por la provincia de Zamora, abarcando también municipios limítrofes de Valladolid. Su viñedo se asienta sobre una altiplanicie ondulada con altitudes de entre 600 y 850 metros. Su clima continental extremo, de abundantes horas de luz y escasas precipitaciones, esculpe el carácter indómito de cepas acostumbradas a brillar en condiciones rigurosas.
El gran tesoro del terroir toresano reside en sus suelos arenosos con cantos rodados y subsuelos arcillosos. Esta arena fue clave para frenar la filoxera en el siglo XIX, conservando un patrimonio incalculable de cepas centenarias plantadas en pie franco. La protagonista es la Tinta de Toro —una adaptación local de la Tempranillo—, cultivada en vaso tradicional para proteger los racimos del sol, logrando una concentración extraordinaria.
Los tintos de Toro viven hoy una época dorada orientada a la finura. Las elaboraciones contemporáneas logran domar su histórica potencia, entregando vinos de profundo color rubí, intensa fruta negra y taninos pulidos con gran capacidad de guarda. Explora nuestra selección para descubrir la elegancia del gigante zamorano.